http://www.vidaemocional.com/index.php?var=01,03
cita:
"Afrontar la enfermedad | Inteligencia Emocional (Equilibrio emocional)
"Cada año se diagnostican en España unos 150.000 casos de Cáncer" leo en la prensa.Es decir, unos diez mil al mes; ... ¡trescientos al día!
De modo que cada jornada aproximadamente trescientas personas se ven sacudidas por este seísmo existencial; trescientas familias afectadas, conmocionadas...
Al considerar esta idea, me doy cuenta de que el mismo día en que yo recibía el diagnóstico, unas doscientas noventa y nueve personas escuchaban lo mismo que yo: cáncer. Y que en hospitales de Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia o en cualquier consulta de cualquier ciudad una mujer joven se angustiaba pensando en sus hijos; un ejecutivo intentaba controlar su horror; unos padres se miraban con espanto; un anestesista, un empleado de cualquier empresa, un jubilado, personas...
Personas que son padres y a un tiempo hijos, y hermanos y son nuestros vecinos, amigos...; trabajadores, ciudadanos y, por encima de todo, seres humanos. Seres humanos que solo aspiran a vivir en paz. Ese día todos nosotros —los trescientos casos de ese día— mirábamos incrédulos al médico, agarrándonos a la posibilidad de un error, de que todo fuera una pesadilla, un desagradable malentendido... Porque la mayoría de nosotros, los trescientos nuevos casos de ese día, no pensábamos que un día ibamos a serlo. No imaginábamos que alguna vez ibamos a decir: "Tengo cáncer". Todos, posiblemente, habíamos hablado del tema, a propósito de algún pariente o conocido, de algún reportaje en televisión, de alguna noticia... Y habíamos hablado o escuchado quizá con cara de circunstancias unas veces; otras, con cierta indiferencia, como algo que no nos afectaba directamente. Pero qué distinto es decir "El marido, padre, hijo de ... tiene cáncer". O leer en la prensa: "Tantos miles de personas mueren víctimas de esta enfermedad". "Cada año se diagnostican ciento no sé cuántos mil casos..."
Qué distinto es todo eso a pensar, decir y saber: "Tengo cáncer". Y entonces caigo en la cuenta de que, sin yo saberlo, esa primera noche de insomnio estaba acompañada por casi 300 personas que lloraban; 300 seres angustiados, que se preguntaban o le preguntaban a Dios mil cuestiones; o se rebelaban, negándose a aceptar la realidad; o intentaban asimilarla...; o se reprochaban a sí mismos por no haber advertido aquel pequeño síntoma... Y me siento entonces muy cercana a cada uno de estos seres que, como yo, han vivido una misma e intensa experiencia. Por encima de la distancia, tendemos invisibles puentes de dolor a dolor.
Por encima de la aparente indiferencia de un mundo que sigue su curso, nosotros nos sentimos cercanos: compartimos una misma experiencia, siendo al mismo tiempo cada una diferente. Porque solo nosotros sabemos qué se siente, cómo se sufre..."
fin de la cita.
Más en.
http://www.vidaemocional.com/index.php?var=01,03
Un abrazo



















































